viernes, 15 de marzo de 2013

ALCOHOLISMO



Un caso real...

Varón, de 45 años, casado, con tres hijos, director de una cadena de empresas de electrodomésticos, ingería bebidas alcohólicas en exceso desde hacía más de dos años. A raíz de descubrir un fraude en la empresa, que había realizado un encargado de la misma, relata que aumentó su consumo de alcohol. 

Cuando acudió a consulta, el cliente bebía a diario, 6 vasos de vino por término medio, sobre todo antes de cenar, dos copas de licor después de las comidas, dos o tres copas de coñac en ayunas y los fines de semana seis o siete combinados con gran proporción de alcohol entre viernes, sábado y domingo.

En consulta, nos refirió las consecuencias negativas de este consumo abusivo de alcohol, tanto en su vida personal como en la profesional.

En el terreno personal, la relación con su esposa, pasaba por sus peores momentos, ella había interpuesto demanda de separación, la convivencia diaria era prácticamente inexistente, ambos intentaban no coincidir ni en las horas de las comidas, y dormían en habitaciones separadas desde hacía unos seis meses. Cuando él llegaba con exceso de alcohol, las peleas en casa eran una constante, sus hijos casi no le dirigían la palabra  y su mujer se marchaba a la calle hasta que pasaban unas horas y calculaba que ya se habría acostado.

Sus relaciones sociales, también se habían visto afectadas, los amigos lo  evitaban. Y en el terreno económico, había acumulado deudas en muchos de los bares a los que acudía hasta el extremo de solicitar préstamos bancarios a los que no podía hacer frente.

El motivo de decidir ponerse en tratamiento, es que después de acudir al médico de atención primaria por no encontrarse bien, éste, tras un chequeo médico le comunicó que tenía una cirrosis hepática incipiente y una miocardiopatía alcohólica. Le aconsejó que abandonara el consumo de alcohol, algo que nuestro cliente intentó por su cuenta y no consiguió. Padecía insomnio de iniciación, temblores y ansiedad que aplacaba tomando una copa de ginebra antes de dormir.

Para el tratamiento de nuestro cliente, se necesitó y contó con la colaboración de un médico especialista en psiquiatría que le administró el siguiente tratamiento: clometiazol, (Distraneurine®) para controlar el posible delirium tremens que pudiera padecer, bromazepam 3 mg.  (Lexatin®) para conciliar el sueño, un complejo vitamínico B12 B6 B1 (Hidroxil®) para paliar la desnutrición que sufría y un protector hepático, silimarina (Legalón®).

Del mismo modo le indicó pruebas exploratorias complementarias como: analítica sanguínea y de orina, una gastroscopia para verificar varices esofágicas o úlceras y una ecografía del hígado para descartar una posible cirrosis hepática.

El tratamiento psicológico consistió en estrategias de programas de refuerzo comunitario, asimismo se le indicó que acudiera a un grupo de exalcohólicos.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...